Cuando me planteé desarrollar este proyecto profesional me surgieron algunas dudas sobre como enfocarlo, dudas quizás sobre lo que era, o iba a ser, pero desde luego, tenía muy claro lo que, como profesional, no iba a ser.

No soy Community Manager sin más. Parece, y es, rotundo, pero no, no lo soy. No lo soy si tu marca no sabe a dónde quiere llegar, si no cuenta con una estrategia, si no tiene aspiraciones. En un panorama en el que todavía hay mucho escepticismo sobre los beneficios y la necesidad de desarrollar una buena estrategia de marketing y contar con una línea de comunicación corporativa definida, muchas marcas deciden saltar a las redes sociales simplemente porque hay que estar. Y no es así.

Mi objetivo como profesional es el de asesorar, de forma honesta, sobre las necesidades de cada marca. Si creo que las redes sociales no son tu lugar, que casos hay, te lo diré, y probablemente perderé un cliente potencial. Y si creo que antes de desarrollar una estrategia digital debes desarrollar una estrategia de branding también te lo diré.

Yo creo que para ti, posible cliente, esto es una ventaja, y para mi, una declaración de intenciones.