Sospecho que para muchos, un experto en marketing digital es poco más que un community manager que además sabe algo de publicidad online. Sin embargo, es mucho más.

En los últimos tiempos, la evolución de las tecnologías e Internet han cambiado la forma de hacer marketing. Un reto al que las agencias tradicionales no han tenido más remedio que adaptarse. El medio digital nos brinda la posibilidad de hacer llegar nuestro mensaje más allá del alcance que nos ofrecen los medios tradicionales, combinando estrategias y llegando a nuevas audiencias con nuevos elementos.

Una estrategia de marketing digital contempla el uso de diferentes técnicas y herramientas de forma que todas las acciones que se lleven a cabo tengan coherencia unas con otras en cuanto al mensaje y que funcionen como un todo para llegar al objetivo deseado

Así, una estrategia de marketing digital debe contemplar estrategias de SEO (optimización de los motores de búsqueda), publicidad de pago, social media, email marketing, marketing de contenidos y marketing de influencers.

Dentro de esta estrategia, por supuesto, el uso del social media juega un papel importante, pero ojo, no es la clave. Las redes sociales permiten a las marcas establecer una relación de confianza y empatía con el usuario, captando su atención a través de contenido, pero como digo, no debe ser la única medida en el entorno online.

Existen otras formas, además de las redes sociales, para alcanzar a nuestro mercado, hacernos visibles e impactar de forma efectiva en nuestros clientes. Una estrategia de marketing digital implica adoptar una visión global de las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías y aprovechar el enorme potencial de estas.